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Rincón, al igual que otros lugares en el mundo que son atractivos para muchos, está siendo sometido presiones intensas para acomodar más y más visitantes y sus placeres. Nuestro pueblo se ha convertido en el afiche de la campaña publicitaria de la Compañía de Turismo de Puerto Rico, una especie de pueblo turístico, y los resultados son evidentes.

Hace cincuenta años, un evento histórico cambió a Rincón para siempre, principalmente para el bien y para la prosperidad económica. El Campeonato Mundial de Surf de 1968 mostró al mundo las buenas olas de nuestra ciudad y el noroeste de la isla en general. Pero Rincón tiene la particularidad geográfica de que, dadas las olas, los vientos serán mayormente favorables para el correr olas.

Y de esa realización nació una nueva industria: el turismo del surf.

Durante esos cincuenta años, los surfistas vinieron, año tras año, y luego con cónyuges, y luego con sus familias. Muchos se quedaron, y continúan haciéndolo. Y cada año llegan nuevos visitantes.

Al igual que después de 1968, Rincón ha bienvenido a todos, con amabilidad y brazos abiertos. La prosperidad de Rincón es evidente, pero las cosas están cambiando rápido, y probablemente para lo peor.

Verán, se ha anunciado un proyecto para un hotel grande (mas de 200 habitaciones) y casino en Rincón. El terreno propuesto se encuentra en el área de la marina de Rincón, en el Barrio Ensenada, que ya es objeto de una intensa presión para desarrollar y, posiblemente, la peor ubicación posible para un proyecto de esta envergadura.

Nosotros, los residentes de Rincón, no estamos dispuestos a dejar que la personalidad y el ambiente de nuestro pueblo se transformen en algo que no somos. No estamos listos para arriesgar nuestra industria de turismo local para atender a un tipo diferente de turista, y no estamos dispuestos a ser expulsados ​​por la gentrificación. Y no estamos dispuestos a dejar que nuestro pueblo se convierta en un circo infestado de crímen 24/7. Muchos de nosotros ya ni salimos los fines de semana, especialmente los domingos, debido al tráfico.